lunes, 10 de marzo de 2008

Analía Barone anna_barone2085@yahoo.com.ar

 

“Con mi vida se puede hacer un guión de cine”, con esta frase Martín Palermo sintetizó, más de una vez, su historia, una historia transitada por la cornisa de las sensaciones más extremas. El domingo pasado ante Gimnasia, en La Plata, el “Loco” igualó el récord de Francisco Varallo como máximo goleador de la historia de Boca en el profesionalismo, con 180 goles. No conforme con este reconocimiento que tanto deseaba, Palermo fue por más. El jueves por la noche, el xeneize goleó al Atlas mexicano, por el grupo 3 de la Copa Libertadores. Y el 9 escribió un nuevo capítulo para la película de su vida. Los dirigidos por Carlos Ischia ganaban 2 a 0 gracias a un encendido Rodrigo Palacio. En cambio, el 9, más allá de la habilitación al bahiense en el segundo tanto, no estaba jugando bien, no había tenido ni una sola chance clara de gol y, es más, ni siquiera había merodeado el arco rival, por lo que todo hacía suponer que nada iba a suceder. Error porque el “optimista del gol”, como alguna vez lo bautizó Carlos Bianchi, siempre tiene algo más para regalarle a los hinchas. Tras un desborde y un centro de Jesús Dátolo, desde la izquierda, el “Titán” selló el resultado final, anotando el gol número 100 de esta edición de la Copa y convirtiéndose, ahora sí, máximo artillero del club de La Ribera, con 181 gritos. Así es Martín Palermo, un goleador de película, de esos que nunca te deja en banda.


Publicado por tiempodefutbol @ 17:06  | Futbol
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